martes, 18 de noviembre de 2014
martes, 28 de octubre de 2014
Informática.
MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO.
El matrimonio entre
personas del mismo sexo (también conocido como matrimonio homosexual,
matrimonio igualitario o matrimonio gay) reconoce legal o socialmente un matrimonio formado por contrayentes del mismo sexo biológico o legalmente
reconocido.
Las
primeras leyes de la época actual en reconocer el matrimonio entre
personas del mismo sexo se aprobaron durante la primera década del siglo XXI.
A 9 de
mayo de 2014,
dieciséis países y varias jurisdicciones subnacionales de México
y los Estados Unidos
permiten casarse a las parejas del mismo sexo.
El
matrimonio entre personas del mismo sexo es considerado por algunas personas de
una forma equivocada respecto a mi opinión.
El
término homosexualidad fue acuñado por Karl-Maria Kertbeny en el siglo XIX, pero la historia de
las parejas del mismo sexo, al igual que la homosexualidad en sí, se remonta a
los inicios de la humanidad. La actitud de la sociedad hacia las parejas del
mismo sexo y las uniones formales de parejas del mismo sexo difiere en función
de los tiempos y lugares —desde la plena aceptación e integración, pasando por
una tolerancia neutral, hasta el rechazo, la discriminación, la persecución y
el exterminio.
Todos
debemos de tener los mismos derechos, me refiero a que si dos personas de
diferente sexo deciden casarse no lo pueden hacer porque se les niega, en cambio
si dos personas de sexos opuestos desean casarse a ellos no se les niega, es
ahí donde yo veo una injusticia al negarles el derecho a casarse como lo hacen
los demás, supongo que todos sabemos lo que es la justicia y sabemos que no
deben ser discriminados por raza, color, estatura ni sexo.
Los que no
aceptan el matrimonio entre dos personas del mismo sexo están discriminando a
esas personas. Hoy en día vivimos en una sociedad dónde el matrimonio entre
personas del mismo sexo es algo grave y que no puede ser, pero, ¿por qué no
puede ser? Hay una gran variedad de opiniones acerca de este tema, varios
puntos de vista, unos en contra otros a favor, en mi opinión yo lo encuentro
normal, si entre esas dos personas hay una atracción, cariño, aprecio, respeto,
confianza y amor no importaría el sexo si ellos se quieren estar juntos lo
están y si ellos desean estar unidos mediante un documento pues creo que se les
debería de permitir, puede funcionar puede no funcionar pero son humanos
cometen errores como los matrimonios entre personas de sexo opuesto varias no
duran al estar juntos, y no dejan ser felices a otros que en verdad lo serán o
que también posiblemente tengan el mismo resultado que los matrimonios de sexos
opuestos.
Existen
personas que se manifiestan para que sea posible el matrimonio entre personas
del mismo sexo, en algunos países ya se ha logrado el matrimonio entre personas
del mismo sexo, pero en México eso no ha pasado y creo que aún está muy lejos
de aceptarlo.
Soy una
chava de 15 años de edad cursando primer semestre de bachillerato, yo no le veo
nada de malo que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio, o yo no sé
que le ven de malo los demás que hacen que no sea aceptada.
Aristóteles
dijo: “El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales
ante la ley”, esa frase de Aristóteles tiene mucho que ver con lo que hacen con
los matrimonios entre personas del mismo sexo.
En la actualidad la
diferenciación de sexos no es un requisito indispensable para que se produzcan
relaciones humanas afectivas y sexuales.
El debate al respecto es intenso
en muchos países y varios han prohibido expresamente la realización de este
tipo de uniones.
Creo que todo el mundo tiene derecho a unirse civilmente sea de la
condición sexual que sea, siempre que lo hagan libremente, sobre todo porque
garantizan los mismo derechos y obligaciones para todos.
Ahora al menos la homosexualidad
ha dejado de ser considerada una enfermedad para ser reconocida como una expresión
libre de la sexualidad humana.
Sin embargo el estigma sigue presente en nuestra sociedad, en algunas más que en otras, donde existen grupos de presión con ideologías conservadoras, que no acepta la libre opción sexual de este grupo de personas, para negar y señalar que es una aberración de la sociedad, desnaturalizando al ser humano, por cuanto la creación divina, es sólo hombre y mujer y, no existe otro género, por lo tanto los homosexuales no tienen espacio en la sociedad, esas opiniones para mi están mal.
Sin embargo el estigma sigue presente en nuestra sociedad, en algunas más que en otras, donde existen grupos de presión con ideologías conservadoras, que no acepta la libre opción sexual de este grupo de personas, para negar y señalar que es una aberración de la sociedad, desnaturalizando al ser humano, por cuanto la creación divina, es sólo hombre y mujer y, no existe otro género, por lo tanto los homosexuales no tienen espacio en la sociedad, esas opiniones para mi están mal.
El primer
matrimonio entre mujeres en España fue el de Marcela y Elisa, las cuales se
casaron en el año de 1901 en La Coruña. Elisa se convirtió en Mario y el Padre
Cortiella santificó la unión de la pareja. Fueron descubiertas y acabaron
huyendo de España. El matrimonio se llevó a cabo en la Iglesia Parroquial de
San Jorge en La Coruña. El matrimonio fue recogido en periódicos y partes de
Europa. Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez se conocieron en la Escuela Normal
de Maestras de La Coruña. Años más tarde se reencontraron cuando ejercían su
profesión como maestras. En 1901 Elisa masculinizó su aspecto, inventó un
pasado y se convirtió en Mario. El Padre Cortiella, párroco de San Jorge,
bautizó a Mario y casó a la pareja. El sistema judicial trató de buscarlas para
castigarlas por su matrimonio, así que ellas huyeron por causa de la homofobia
del pueblo y las burlas y terminaron en Argentina. Ahí fue posible que Marcela
se volviera a casar después de que Mario falleciera como un “hombre de verdad”.

La
homosexualidad no es ni un trastorno ni una enfermedad, sino una variante
normal de la orientación sexual humana. La inmensa mayoría de gays y
lesbianas viven vidas felices, sanas, bien adaptadas y productivas. Muchos gays
y lesbianas mantienen relaciones permanentes con personas del mismo sexo. En
términos psicológicos esenciales, estas relaciones son el equivalente de las
relaciones heterosexuales. La institución del matrimonio permite a los
individuos un rango de beneficios que tienen un impacto favorable en su
bienestar físico y mental. Un gran número de niños están siendo criados
actualmente por lesbianas y gays, tanto en parejas del mismo sexo como madres y
padres solteros. La investigación empírica ha mostrado de manera consistente
que los progenitores homosexuales no se diferencian de los heterosexuales en
cuanto a habilidades parentales, y que sus hijos no muestran ningún déficit
comparados con hijos criados por progenitores heterosexuales. Las políticas
estatales que vetan el matrimonio entre personas del mismo sexo se basan
exclusivamente en la orientación sexual. Como tales, son tanto una consecuencia
del estigma históricamente asociado a la homosexualidad, como una manifestación
estructural de ese estigma.
Diversos estudios psicológicos
han mostrado que los mensajes negativos sobre el matrimonio igualitario en los
medios de comunicación crean un ambiente dañino para la población LGBT que
puede afectar a su salud mental y su bienestar.
Todas las personas tienen derecho a ser feliz y esto implica ser libres
e iguales, también ante la ley. Las leyes deben ser para todos y no debe
importar si alguien es heterosexual o no.
Los niños y niñas hijos de gays y lesbianas deben tener los mismos
derechos que los de las parejas heterosexuales. En la actualidad, el miembro de
la pareja homosexual que no figura como adoptante no tiene vínculo hereditario
ni puede hacerse cargo del niño en caso de fallecimiento del adoptante.
El matrimonio entre personas del mismo sexo
en México únicamente se puede realizar en el Distrito Federal a partir del 4 de
marzo del 2010, luego de las modificaciones al Código Civil y al Código del
Procedimientos Civiles aprobadas el 21 de diciembre del 2009 en la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal. La SCJN declara la Constitucionalidad de las
reformas al resolver en 2010 un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por
la Procuraduría General de la República
en oposición a la modificación del Código Civil del Distrito Federal
que permitió el matrimonio civil igualitario y la adopción por parejas
homosexuales en la capital del país, la Suprema Corte de Justicia de la Nación
(SCJN) también dispuso que el resto de las entidades federativas mexicanas
estaban obligadas a reconocer la legalidad de estos matrimonios, y los que se
hubieran realizado en el extranjero, y a garantizar su acceso a los derechos
que se reconocen a los matrimonios heterosexuales. Esta resolución se basa en
el principio de no-discriminación que se encuentra consagrado en la Constitución de los Estados Unidos
Mexicanos.
El matrimonio es civil y no un tema religioso. Cada religión evalúa para
sí si lo acepta o no. Dos años más tarde, tres parejas del
estado de Oaxaca
interpusieron una controversia sobre el artículo 143 del Código Civil del Estado de Oaxaca,
en el que el matrimonio se definía como la unión de un hombre y una mujer con
fines de procreación. Al resolver sobre este recurso, la SCJN señaló que esta
definición es discriminatoria, por lo que instruyó el registro de los
matrimonios demandantes en el Registro Civil. La resolución sienta un precedente
para que parejas de otras entidades del país soliciten, por la vía del juicio de amparo,
el reconocimiento de matrimonios entre personas del mismo sexo.
La lucha por el reconocimiento de los
matrimonios entre personas del mismo sexo en México ha sido particularmente
visible a partir de la segunda mitad de la década de 1990. La llegada de la
izquierda al gobierno del Distrito Federal en 1997 fue vista como una oportunidad
para ampliar los derechos del colectivo LGBTTTI. En el año 2000, durante el
gobierno de Andrés Manuel López Obrador,
la diputada Enoé Uranga
presentó ante la Asamblea Legislativa del Distrito
Federal (ALDF) una propuesta para reconocer uniones civiles
entre personas del mismo sexo. Esta figura jurídica reconoce derechos similares
a los del matrimonio, pero no reconoce, entre otros, el derecho a la adopción.
La discusión sobre la propuesta de Uranga solo fue posible después que López
Obrador dejó el cargo de jefe de gobierno pues, aunque nunca se manifestó en
contra de las uniones homosexuales, tampoco suele apoyarlas abiertamente.
El estudio de la homosexualidad en México se
puede dividir en tres épocas separadas, coincidiendo con las tres grandes
épocas históricas de México:
época precolombina, virreinato e independencia, a pesar de que el rechazo hacia la homosexualidad
forma un hilo conductor que atraviesa las tres épocas.
Sor Juana Inés de la Cruz, de la que también se ha dicho que fue
lesbiana, tomando como base las intensas amistades que tuvo con diversas
mujeres, la belleza de las cuales alaba en su poesía:
Yo, pues, mi
adorada Filis,que tu deidad reverencio,
que tu desdén idolatro
y que tu rigor venero:
[...]
Ser mujer, ni estar ausente,
no es de amarte impedimento;
pues sabes tú que las almas
distancia ignoran y sexo

He llegado a la conclusión de que para
algunas personas es considerada una enfermedad, para muchos es algo raro, pero
lo llaman porque son diferentes, ser diferente en mi es algo bueno porque eres
distinto a los demás así que me alegro de que varios ya se expresen de los que
son y como son.
Me es agradable la idea de que defiendan lo
que son, que no se dejen humillar, ya no más insultos, por algunas personas
claro, aún hay personas que no les es de su agrado la idea pero yo me pregunto
¿en qué les afectaría a ellos?.
Ellos quieren contraer matrimonio, los que se
oponen creo que tienen mido del resultado porque puede que tengan mejor relación
entre dos personas del sexo opuesto.
Existen religiones que hacen que el
matrimonio y las parejas entre personas del mismo sexo no san aceptadas pos la
sociedad, pero aceptarla o no está en ti mismo, no tiene nada malo, ellos no
son malos, sólo quieren estar unidos con la persona que ellos quieren y respetan
por algún documento legal.
En México
se han interpuesto amparos en los estados de [[Oaxaca, Chihuahua,
Guerrero,
Baja
California, Tabasco
y San
Luis Potosí. En 2010, el Distrito Federal
(DF) se convirtió en la primera entidad en permitir los matrimonios gay, desde
esa fecha y hasta finales de 2013, se celebraron más seis mil matrimonios en Ciudad
de México.
Otras entidades en las que se han promovido
amparos para casar a parejas homosexuales son Oaxaca, Yucatán, Chiapas,
Tabasco, Estado de México, Morelos, Michoacán, Querétaro, Jalisco, Colima,
Sinaloa, Guanajuato, Nuevo León, Chihuahua, Baja California, Baja California
Sur, Nuevo León, Chihuahua, Nayarit, Aguascalientes, Tamaulipas, Veracruz,
Campeche, Guerrero e Hidalgo.
Un estudio conducido por la Universidad de Vanderbilt en el año 2010, concluyó que 37,8% de
los mexicanos apoyan el matrimonio entre personas del mismo sexo.14
Por su parte, un estudio hecho por el Pew
Research Global Attitudes Project, concluyó que el 61% de los mexicanos están
de acuerdo con que la homosexualidad debería ser aceptada por la sociedad.15
En otro estudio conducido por Parametría en
julio del 2013, concluyó que el 52% de los mexicanos está a favor de que las
personas LGBT puedan contraer matrimonio y donde solo el 23% está de acuerdo
con que puedan adoptar niños.
Se que parece que yo soy lesbiana y que por
tal motivo los defiendo, pero no señores no, seamos realistas sabemos que no
tiene nada de malo y por tal motivo los
apoyo, en este caso les pediría que analicen las cosas, los hechos.
Esta es la bandera que representa a los homosexualidad.

BIBLIOGRAFÍA
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